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ARTíCULO NUEVO: Oved ben Aharon, exjudío, Estados Unidos (parte 3 de 4)

 

Alcanzar el xito material mientras se
mantiene la participacin cultural es el Santo Grial del judo verdaderamente
comprometido con el judasmo frumkeit. Mientras ms extremo sea en ambos
lados (ms participacin cultural con ms xito financiero) mejor. Por ejemplo,
ser observante del Sabbath es bueno, pero ser observante del Sabbath
y profesional exitoso que hace a un lado sus negocios para observar el Sabbath
es algo especialmente notable. Estar desempleado y observar el Sabbath no
se reconoce como piedad, aunque la humildad y la lealtad inquebrantable a Dios,
a pesar de la falta de bienestar material, es probablemente el sello mismo de
la piedad, como lo ejemplific el Profeta Iyov (Job). El objetivo es un
profesional observante del Sabbath. Incluso hay libros para guiar a la
persona hacia ese objetivo, como, por ejemplo, El plan Meister: Receta
mdica para la seguridad financiera y el xito en el aprendizaje
,
disponible en Artscroll.com. Ntese que la descripcin del libro hace cero
referencias a Dios (la Presencia Divina que desapareci hace ms de 2.500 aos)
y solo describe el mtodo del autor para equilibrar el texto de la Tor con la
seguridad financiera. La nica piedra angular faltante para el profesional
observante del Sabbath es mudarse pronto a Israel! La mayora de los
judos estadounidenses tienen un amigo o pariente exitoso que se ha mudado o
retirado a Israel, y que se pone a s mismo como ejemplo para exigir que todos
los dems tambin hagamos Aliyah (nos elevemos) trasladndonos a la
patria. Sin embargo, gracias a demasiados judos idealistas (es decir, no muy
financieramente seguros) que se han mudado a Israel, el PIB de Israel (y, por
lo tanto, nuestro estatus de elegidos) se est viendo perjudicado. Por fortuna,
ahora tenemos una solucin a ese problema, el nuevo libro de Feldheim: Gua
financiera a la Aliyah y la vida en Israel
.

Lamentablemente, estos libros no son
suficientes para proteger nuestra condicin de personas comprometidas y
financieramente seguras, as que una de mis amigas que buscaba unirse a la
tribu fue detenida en la puerta y se le neg el acceso, debido a que carece del
aura de un miembro potencialmente pudiente. Ella es la nica excepcin que
mencion antes, quien verdaderamente siente una conexin con el Dios de Israel,
confa en l y quiere unirse a lo que ella cree que es Su pueblo. Ella ha sido
devota durante siete aos, pero no puede pagar para que un rabino le devuelva
la llamada. Cuando el rabino uno la envi con el rabino dos, se le inform que
si quera continuar con su “conversin” tena que pagar una cuota de
aprendizaje de ms de 1.000 dlares. Ahora trabaja para el rabino tres y no se
ha dado por vencida. En contraste, las puertas de entrada a la tribu se abren
rpido y ampliamente para los pudientes o los que pronto lo sern, como, por
ejemplo, la hija de Donald Trump y una persona que identificar como Doa
Ploni. Doa Ploni asisti de manera espordica a la sinagoga, no hizo ningn
esfuerzo por observar el Sabbath ni por adquirir conocimiento del judasmo,
pero recibi un proceso rpido de conversin y fue admitida en solo seis meses.
La diferencia entre Doa Ploni y mi amiga es que Doa Ploni estaba en la
industria de la salud y estaba comprometida con un mdico judo, ya era exitosa,
por lo que encajaba con la imagen ideal del descendiente de Abraham que debemos
mostrar para mantener nuestro estatus como nacin elegida (ya que no podemos
sealar a la Presencia Divina).

La “vida observante” juda ha sido
reconocida como problemtica por el presidente de la Unin Ortodoxa, rabino
Richard Joel, quien en una introduccin a la revista Accin Juda hace
algunos aos, afirm que hoy en da solo el 10% de los judos ortodoxos pueden
permitirse ser o mantenerse observantes (cumplidores de las normas judas). Sin
embargo, l lamentablemente no entendi el punto, pues identific el problema
como la necesidad de hacer ms asequible la observancia para los judos que no
son pudientes. El rabino Joel no logra reconocer que la observancia juda en la
actualidad hace nfasis en lo exterior, y que depende mucho de la afluencia
financiera. La accesibilidad est totalmente fuera de la ecuacin. Cuando se
levant el Templo, todos los judos pagaron la misma cantidad por su
mantenimiento (medio shekel), y quienes eran pobres no quedaban
excluidos de los sacrificios, ya que sus ofrendas eran pjaros, y en los
festivales reciban la carne de las ofrendas de los dems. La comunidad actual
est ayudando a los menos favorecidos a vivir dentro de un Eruv para que
puedan participar ms (si es que lo hacen) en Sabbath? Los nios judos
son excluidos de la escuela diaria o de la escuela hebrea si sus padres no
pueden pagar la matrcula? Los donantes annimos a las federaciones judas son
tratados como ms meritorios (como los considera la Halachah) que
aquellos que quieren que sus nombres sean vistos como “pilares”, etc.? Estos
problemas de la comunidad van ms all de tratar de mantenerse al da con los Cohens.

Despus de 25 aos de reflexin,
evaluacin de la comunidad juda y de nuestra tradicin, e incluso de estudios
profundos dentro de las Yeshivas de Jerusaln, he llegado a varias
conclusiones. Una de esas conclusiones establece un rumbo que jams pens que
tomara. Parte de esa conclusin es que el Tercer Templo ya est construido.
Especficamente, las paredes de cermica del Haram Ash-Sharif (la Noble
Montaa, el Domo de la Roca) con paredes que salieron del fuego, es a lo que el
Talmud (en el tratado Berachos) se refiere cuando habla de paredes de fuego.
Como me han hecho notar mis amigos anteriormente, la comunidad juda se
encuentra actualmente en su exilio ms largo de la historia. Por numerosas
razones, he concluido que este exilio jams terminar, como Dios nos lo dej
claro con Su mezquita en la montaa de fuego, la que l no tiene intencin de
remover. La palabra fuego puede ser leda de manera literal, o como implcita o
derivada. Con base en la duracin de nuestro exilio, y por razones que estar
feliz de exponer si no las relato ms adelante, estoy confiado en que las
paredes de cermica del Domo existente, derivadas del fuego, y entre los nicos
materiales del mundo capaces de soportar el fuego, son verdaderas paredes de
fuego que debemos abrazar en lugar de querer derribar. Este es mi anuncio
formal de que fui a Jerusaln a la Yeshiva para convertirme en rabino,
pero en lugar de eso tuve experiencias y revelaciones que me llevan hoy a
declarar que soy musulmn. Declaro firmemente que no existe deidad excepto Al‑lah,
y que Muhammad es Su Profeta.

Jams olvidar el da en que fui con
algunos amigos a daven neitz en el Muro de los Lamentos, para hacer las
oraciones de la maana al amanecer, y durante las oraciones fui interrumpido
por un compaero judo que me pidi Tzedakah (limosna). Le di las
monedas que tena en mi bolsillo y que tena intencin de dar ms adelante. Me
las devolvi y me pidi que le diera “billetes”. No solo me interrumpi en un
momento inapropiado (durante Shemoneh Esrei y no en los salmos
anteriores, cuando se reserva dinero para caridad), sino que rechaz mi caridad
y me pidi ms. Cuando dej la ciudad antigua para ir a una pizzera de camino
a casa, vi a poca distancia a una mujer musulmana sentada con su mano extendida
sin interrumpir a nadie, sin hablar con nadie, solo sentada. Vi a incontables
compaeros judos pasar al lado de ella sin siquiera reconocer su existencia.
Me negu a hacer lo mismo y le di las monedas que an tena. Ella llor y me
dio las gracias en rabe. El mismo da, literalmente el mismo da, fui a una
tienda rabe para comprar jugo, ya que las tiendas judas estaban cerradas en
preparacin para el Sabbath. Dej accidentalmente algunos billetes en el
mostrador de la tienda, y la nica razn por la que s que hice eso es porque
el hijo del propietario me persigui por varias calles para devolvrmelos. Ese Shabbat
pens largo y tendido acerca del comportamiento de mis compaeros judos y en el
de los dems descendientes de Abraham, mis primos ismaelitas que eran
agradecidos y honestos.

Ese da en Jerusaln se ha convertido
en muchos das de observacin del mismo comportamiento, tanto en Israel como en
los Estados Unidos. Eso debera hacer a todo judo preguntarse: “Por qu los
rabes son conocidos por su hospitalidad, y los judos por su astucia?”.