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Sobre el asunto de si la ignorancia es una excusa válida

 

Alabado sea Dios

En primer lugar, lo que el musulmán debe hacer es comprender qué significa
la unidad absoluta de Dios y tener una fuerte fe en ella; seguir las
enseñanzas del Sagrado Corán y la Tradición Profética, de acuerdo al ejemplo
de las primeras generaciones de musulmanes; evitar los asuntos inventados en
la religión y todas las innovaciones. Las órdenes sufíes en general caen
bajo la categoría de Gente de la Innovación, así que el musulmán ortodoxo
debe evitar seguir el ejemplo de ellos. Consulta por favor la respuesta a la
pregunta No 118693.

En segundo lugar, no es permisible tomarse el asunto de llamar “incrédulo” a
otro musulmán, porque esto cae bajo la categoría de inventar mentiras acerca
de Dios y de calumniar a Sus servidores, los musulmanes. No es permisible
describir o calificar a un musulmán como incrédulo ni tampoco como no
musulmán a menos que haya dado pruebas evidentes de ello, cometiendo actos o
profiriendo palabras que no dejen dudas acerca de esto frente a testigos, y
basándose siempre en la evidencia del Sagrado Corán y la Tradición
Profética.

Más aún, no es permisible describir o calificar a un musulmán de incrédulo
hasta que cumpla todas las condiciones para considerarlo así, no sólo
algunas, y que todos los atenuantes e impedimentos estén ausentes.

Una de esas condiciones que debe reunir es que la persona debe ser
consciente de que sus actos o palabras contradicen directamente las
enseñanzas del Islam, y que constituyen actos o palabras de idolatría o
incredulidad.

Uno de los atenuantes o impedimentos para considerarlo así, es que esta
persona base sus acciones en un error de interpretación, o que haya sido
cooptada por argumentos capciosos que él está sinceramente convencido de que
constituyen pruebas para sus prácticas y creencias, o está en tal situación
que no puede comprender la evidencia de los textos legales en una forma
apropiada. Una persona en general sólo puede ser considerada incrédula
después de que haya certeza de que está deliberada y conscientemente yendo
en contra de lo revelado por Dios a Su Mensajero, y que no es meramente un
ignorante.

Para más información sobre considerar a una persona como incrédula, por
favor consulta la respuesta a las preguntas No. 85102.

En tercer lugar, el punto de vista correcto con respecto al asunto de la
ignorancia y de si es una excusa válida, es que si alguien se reconoce
musulmán, entonces no puede ser refutado o rechazado en base a la duda; más
bien debe ser aceptado como tal, y no puede ser considerado de otra forma a
menos que existan evidencias contundentes de lo contrario, de tal manera que
no haya excusas ni atenuantes.

El shéij Muhámmad Ibn ‘Abd el-Wahháb (que Allah tenga misericordia de él)
dijo:

“Si no describimos como incrédulo a quien adora el ídolo en la tumba de ‘Abd
el-Qadir o el ídolo en la tumba de Áhmad al-Badawi (aquí “ídolos” se refiere
a las estructuras construidas sobre las tumbas, a las cuales alguna gente
les dedica actos de culto), porque sabemos que son gente ignorante y porque
no hay quién les haga comprender su error, entonces, ¿cómo podríamos
considerar como incrédulo a quien nunca asoció nada con Dios, si no
peregrina a La Meca, o si no considera como incrédulos a otros y no los
combate? “Exaltado seas; esto es una gran mentira” (An-Nur, 24:16)”.
Fin de la cita de Ad-Durar as-Saníyah (1/104).

Es bien sabido que muchos no árabes básicamente han crecido en países y
sociedades donde se ignoran muchas de las normas y enseñanzas esenciales del
Islam, especialmente las que tienen que ver con la Tradición Profética y los
principios de la unidad absoluta de Dios. Ellos son creyentes en términos
generales, pero ignoran muchísimos detalles de la fe.

El Shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Considerar a alguien como incrédulo es como una advertencia del fuego del
infierno, aún si es porque quien es así descripto está diciendo algo que
implica rechazar lo que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él) enseñó. Esa persona puede ser nueva en el Islam, o
puede vivir en una zona alejada de los centros de enseñanza.

Tal persona no puede ser calificada de incrédula, no importa qué sea lo que
él niegue, a menos que se establezca una prueba irrefutable de sus
intenciones. La persona puede desconocer las evidencias, o se las pueden
haber enseñado como incorrectas o incluso falsas, o puede tener ideas
previas que son contrarias a lo que estas evidencias indican, lo cual lo
llevó no seguir esas evidencias.

Yo siempre recuerdo el reporte contenido en las dos colecciones de reportes
más auténticos, que hablan acerca del hombre que dijo a sus hijos: “Cuando
muera, quemen mi cuerpo, muelan los huesos y dispersen las cenizas en el
mar, porque, por Dios, que si él llega a encontrarme, me castigará como no
ha castigado a nadie más en el mundo”. Entonces cuando falleció ellos
hicieron eso, y Dios lo trajo a comparecer ante Él, y le preguntó: “¿Qué
hizo que hicieras eso?”, y él respondió: “El temor a Ti”. Entonces Dios lo
perdonó”.

Este hombre dudaba del poder de Dios, dudaba que Dios pudiera traerlo a
comparecer ante él si sus restos mortales eran dispersados. Creía que no
podría ser resucitado, lo cual es una creencia que constituye incredulidad
de acuerdo al consenso de los musulmanes. Pero él era ignorante, y no sabía
eso. Así y todo, él creía en Dios y temía Su castigo, y entonces Dios lo
perdonó a causa de eso.

Quien reúne las condiciones para hacer un juicio independiente y quien ha
basado sus conclusiones erróneas en alguna mala interpretación de ciertos
textos, pero es sincero en su intención de seguir al Mensajero de Dios (que
la paz y las bendiciones de Allah sean con él), es aún más merecedor de
perdón que esta persona”. Fin de la cita.

Él también dijo:

“Mucha gente puede haber crecido en lugares y tiempos donde no es fácil
encontrar el conocimiento de la revelación de Dios, al punto que no quede
nadie que pueda enseñar a otros lo que Dios y Su Mensajero enseñaron a la
humanidad, y entonces puede que no conozcan mucho acerca del Islam. Tales
personas no pueden ser consideradas como incrédulas. Los eruditos más
prominentes estuvieron unánimemente de acuerdo en que quien haya crecido en
el desierto o la espesura, lejos de los centros de enseñanza, o sea nuevo en
el Islam, si rechaza algunas de las normas bien conocidas del Islam, no
puede ser considerado como incrédulo hasta que haya comprendido cabalmente
el Mensaje que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) trajo”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 11/407.

Que simplemente conozcan una traducción de los significados del Sagrado
Corán no es suficiente. Aún si ellos pueden leerlo en árabe, esto no es
suficiente tampoco. ¿Cuántos de los que pueden hablar el árabe y tienen
algún conocimiento del idioma, todavía no pueden comprender los textos del
Sagrado Corán y la Tradición Profética, como para comprender que lo que
están haciendo es incorrecto o inválido, o si implica asociar a otros con
Dios o no?

Al-Háfiz Ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Al-Ghazali (que Allah tenga misericordia de él) dijo en su libro At-Tafriqah
baina al-Imán wa az-Zandaqah: “Con lo que debemos ser muy cuidadosos es con
no llamar “incrédulo” a la gente, debemos evitar esto tanto como sea
posible, porque el error de no denunciar a mil incrédulos como tales es
todavía menos grave que derramar la sangre de un solo musulmán” Fin de la
cita de Fáth al-Bári, 12/300.

Lo que debes hacer en tu caso es esforzarte en convocar a tus parientes y
conocidos a aprender sobre la unidad absoluta de Dios y la verdadera
Tradición Profética, sin ofensas ni ironías acerca de sus prácticas y sus
creencias y con mucha paciencia, sin rechazarlos y sin rudeza. La actitud
más grande que puedes tener hacia la gente es como Dios dijo (traducción del
significado):

Quién puede expresar palabras más bellas que
aquel que exhorta a los hombres a creer en Allah, obra rectamente, y dice:
¡Ciertamente me cuento entre quienes se someten a Allah! No se equipara
obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena
actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que aquel con quien tenías
una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente. Esto no lo lograrán sino
quienes son perseverantes y pacientes; no lo lograrán sino quienes [por su
buena actitud] reciban una gran recompensa [en esta vida y la otra]. Si
Satanás te susurra [y pretende tentarte a] obrar el mal, refúgiate en Allah,
porque Él es Omnioyente, Omnisciente
” (Fússilat, 41:33-36).

Consulta también la respuesta a las preguntas No.
111362.

Y Allah sabe más.

 

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