Entonces Dios Todopoderoso levantó a los grandes críticos, las personas de guía y rectitud, para que derrotaran al partido de Satanás, distinguieran entre la verdad y la calumnia, y se delegaron a memorizar la Sunnah y los significados del Corán, libres de cualquier adición u omisión.
Sheikh Al-Islam Ibn Taymiyyah, que Dios tenga misericordia de él, dijo:
Porque el Corán era único en sí mismo, porque Dios le concedió el milagro con el que clarificó las palabras del pueblo, como dijo Dios Todopoderoso: {{Di: Si la humanidad y los genios se reunieran para producir algo similar a este Corán, no producirían algo similar, incluso si se apoyaran mutuamente.}} Se transmitió repetidamente: nadie se atrevió a cambiar ninguna de sus palabras o letras. Pero Satanás buscó introducir distorsión y cambio en sus significados a través del cambio y la interpretación, y buscó introducir restas y adiciones en los hadices mediante las cuales engañaría a algunos de los sirvientes.
Entonces Dios Todopoderoso levantó a los grandes críticos, las personas de guía y rectitud, para que derrotaran al partido de Satanás, distinguieran entre la verdad y la calumnia, y se delegaron a memorizar la Sunnah y los significados del Corán, libres de cualquier adición u omisión.
Cada uno de los eruditos religiosos hizo lo que le fue otorgado a él y a los musulmanes – la posición de los eruditos de jurisprudencia que entendieron el significado del Corán y el Hadiz – al repeler los errores que habían ocurrido en eso en el pasado y en el Hadiz, y entre ellos estaba el claro y obvio: lo que no se puede deshacer; Entre ellos está el oculto: aquel en el que se justifica el ijtihad de los eruditos justos. Los estudiosos de la transmisión y los críticos estudiaron la narración y la cadena de transmisión, por lo que viajaron al país en este sentido, y huyeron allí para dormir, y se separaron del dinero y de los niños, y gastaron en él a los vagabundos y a los niños, y fueron pacientes en las calamidades, y se contentaron con la vida mundana con la provisión del jinete, y tienen en él cuentos famosos e historias conocidas, que son conocidas por su gente, y para quien busca conocerlas, es conocida y decretado. ((Fatuas colectivas)) de Ibn Taymiyyah (1/7).